La tediosa campaña electoral esta en su punto medio sin haber conseguido sacar del aburriento y la desconfianza a la mayoria de los ciudadanos, que lejos de debatir un programa u otro, o de defender abiertamente posiciones en favor de uno u otro partido, hacen mofa de casi todos ellos como si de cómicos o actores se tratasen quienes se presentan a las elecciones. Y es que aunque el PP o el PSOE consigan millones de votos, cada vez son mas las personas que votan a otros, siendo ese un voto reflexivo y consciente que se torna contra corriente ante la apabullante presencia mediatica de los dos grandes partidos. Se percibe ese desengaño ante la hipocresía del PP o el PSOE que en sus comparecencias públicas, cuando las hacen, parecen ambos defender los derechos de los mas débiles o posicionarse en favor de aquellas propuestas que tienen aceptación en la sociedad y ambos omiten lo que han venido votando juntos durante la anterior legislatura en el parlamento español por el dictado de los mercados llevando al país a una situación social similar a la de Grecía; de exclusión y de marginalidad.
Son los partidos pequeños quienes gozan de mas credibilidad aunque en la encuestas no se vean recompensados en una ganancia espectacular de votos. Solo hay que seguir las redes sociales para ver como los militantes de estos minoritarios partidos cuentan con cientos de seguidores que sin pudor alguno hacen una campaña electoral agresiva sin necesidad de esconderse, así son los casos de IU, Equo, Compromis, Amaiur, UPyD, etc. Todas las encuestas dan una subida considerable en votos a los que tienen representacíón parlamentaría y a los que no, una entrada con entre 1 y 5 asientos consiguiendo entre todos ellos una amalgama de escaños de lo mas diversa, 39 nuevos diputados mas o menos que no formaran parte de los partidos mayoritarios que se llevan alternando en el poder desde el año 1982.
Estos datos anuncian que estamos ante un momento que de confirmarse, independientemente de que el PP consiga una mayoría absoluta en estas nuevas elecciones con viejos métodos, puede significar un antes y un despues en nuestra obsoleta democrácia. El que entren nuevos partidos políticos en el Congreso de los Diputados, el que los que ya existian pero que ostentaban una pequeña representación suban y consigan grupo parlamentario propio, el que haya nuevas caras que tras cuatro años de legislatura permitan a los ciudadanos tener nuevos referentes políticos públicos, es sin duda algo que podemos celebrar aquellos que hemos pasado la página del bipartidismo ya que obligará a los dos grandes a dar respuestas y tener en cuenta otras sensibilidades a las que deberan de seducir de cara al futuro. Por otro lado, también obligará a los pequeños a ser coherentes e innovar en sus iniciativas y propuestas para mantener las nuevas ilusiones que parecen haber conquistado y sin duda, tendrán la responsabilidad de limpiar su casa aquellos que tienen garbanzos negros en su seno para no verse reflejados en el espejo de la inmoralidad, la vergüenza y la corrupción en el que parecen haber sido atrapados el PP y el PSOE.
Se abre un nuevo ciclo, que de momento a mi no me ha cautivado, pero que seguiré de cerca estos próximos años, no vaya a ser que algunos de los nuevos diputados tenga el suficiente gancho para promover una regenaración social y política que aglutine a los millones de personas que estamos desengañados y me lo pierda….

Yo votaré, desde luego… a un pequeño partido en el que tengo depositada mi confianza… Pero amigo, mientras no cambie la ley electoral, seguiremos con el bipartidismo y ya sabemos que esto no es nada bueno para una democracia verdadera…
Desengañados estamos, mucho… pero debemos seguir… no queda otra…