Ha llovido mucho durante los últimos 15 años y como no podía ser de otra manera, ha habido siempre espacios abiertos a la solidaridad pero pocos que lo hayan hecho durante tanto tiempo y de una manera autogestionada. Es el caso del Centro Social Haydée Santamaría, ubicado en un pueblo de la zona sur de Madrid, Leganés, que desde el año 1996 fue construyendo un tejido social desde abajo e intentando crear puentes entre las diferentes luchas de resistencia que se daban en el mundo. Así, por su espacio han pasado compañeros de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, EE.UU., México, Canada, Turquía, Siria, Líbano, Palestina, Iraq, Jordania, etc. que han explicado la realidad de los diferentes contextos históricos en los que realizaban sus luchas de liberación o de conquistas de derechos.
Pero no solo eso, el Centro Social Haydée Santamaría ha sido también un refugio para muchos jóvenes que vieron en él un espacio de desarrollo y de cooperar entre ellos, así fue como nacio un “Comedor Vegano” que daba refugio a decenas de animalistas que sin prejuicio alguno convivieron durante meses en él, mientras otras personas complementaban el polivalente espacio con video forums sobre temas de actualidad; la sexualidad, la inmigración, el arte, etc.
No es dificil mirar atras y sentir nostalgia. Espacio único en Madrid, ha sido el referente en su territorio en solidaridad para todo tipo de colectivos que se han beneficiado de su infraestructura adquiridad con el paso de los años; un escenario abierto, un equipo de sonido siempre dispuesto para las manifestaciones de los estudiantes o de los colectivos de solidaridad, un proyector y una pantalla gigante para sacar a las calles de la ciudad las injusticias y que los ciudadanos se las encontrasen de frente y una cocina que ha ayudado a que miles de personas que no se conocian entre ellas pudiesen hacerlo y compartir ideas para la construcción de un mundo mejor. El Centro también ha servido como espacio para que otros proyectos solidarios naciesen como por ejemplo el Foro por la Memoria, que a día de hoy ha desenterrado de nuestras cunetas a decenas de fusilados por el franquismo, la cooperativa de distribución de porductos de comercio justo Magerit Dis que puso la Mecca Cola frente a los productos del imperio poco antes de la ocupación de Iraq, o la campaña Rumbo a Gaza, galardonada con cuatro reconocimientos a lo largo de este año.
Incluso actividades oficiales han terminado usando nuestro espacio en su versión alternativa, como el Foro sobre Oriente Medio, financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y previsto en Alcorcón, que concluyó en nuestro espacio por el boikot de sus participantes a que entidades sionistas formasen parte de él.
Quince años dan para mucho y sobre todo para aquellos que nos criamos en torno a una idea clave; la solidaridad y la comprensión de la realidad como bien común para alcanzar el conocimiento valorando la pluralidad con algo imprescindible. Como diría Manolo, hemos sido una guerrilla cultural con muchos frentes abiertos, y es que no hay proceso de transformación social sin cultura, así lo aprendimos de la revolucionaria Haydée Santamaría, de la que adoptamos su nombre porque sintetizaba a la perfección nuestro pensamiento.
Decenas de personas relevantes por su práctica o sus ideas nos han visitado. Me sería imposible nombrar a tod@s pero hay visitas que no se olvidan facilmente como la del compañero de Gaza, dirigente del FPLP, Rabah Mhana, o la de los intelectuales nortemamericanos James Petras y Howard Zinn, o las repetidas visitas del dramaturgo Alfonso Sastre y su compañera Eva Forest, o la del que fué Director de Relaciones Externas de la UNRWA, René Aquarone. También una larga lista de diplomáticos visitarón nuestro espacio como los Embajadores de Palestina, Venezuela, Cuba, Yugoslavia y Turquía entre otros. Visitas todas ellas que vinieron a avalar nuestro compromiso.
En mi caso, entre idas y venidas, son 10 años de crecimiento intelectual en este espacio lo que me han permitido ser quién soy a día de hoy. Durante dos de esos años presidí esta entidad y establecí vinculos directos con los refugiados palestinos en Líbano y con diferentes luchas en Oriente Próximo así como durante mi compromiso de 10 años, dirigí el Festival Interpueblos en sus siete ediciones, por no contar los platos que tuve que lavar tras las maravillosas cenas para dejar el local listo para la siguiente actividad. Porque nosotros, personas del pueblo, aprendimos a dar conferencias mientras cocinabamos y limpiabamos nuestro espacio para dar servicio a nuestros invitados.
Ahora se cierra un Centro, que nacio con la solidaridad con Cuba y termina su recorrido con la solidaridad con Palestina, al que por siempre le tendré que estar agradecido, a él y a todos los que por él pasaron, por lo rica que han hecho mi vida y el privilegio de haber podido formar parte de ese único e interesante proyecto.
Se cierra en Leganés si, pero en breve tendrá su secuela en Getafe con el objetivo de sumar fuerzas con otras organizaciones y ser un ejemplo de cooperación de diversas ideas que permitan visualizar la sociedad necesaria del futuro. Para este cierre, se ha preparado un homenaje este próximo 17 de diciembre con una breve puesta en escena que pretende reivindicar lo que fuimos y lo que somos.
Aquí os dejo un video que realizó Laura Arau que resume de alguna manera quienes fuimos, quienes somos, y que hemos hecho en todo este tiempo.
Feliz aniversario compañeros, que vuestra labor tenga tanto éxito como entusiasmo que tenéis al servicio de las causas justas… Salam
Abdo Tounsi
Felicidades a todos los Seres Humanos que demuestran que lo son…
Creo que sois un referente de voluntades de los que hacen mucha falta en estos momentos y siempre ya que la actividad solidaria internacional es mas necesaria que nunca, y se demuestra que de muy pocos se pueden hacer cosas enormemente grandes ya que vuestra voluntad solidaridad y vuestro ingenio son imensos.
Mi mas grande admiración.
Carlos Buchó