Han pasado las elecciones en Asturias y en Andalucia y parece que ya podremos saber el brutal recorte que el Partido Popular tiene pensado aplicarnos, y digo aplicarnos porque todo indica que los principales afectados seremos las clases menos pudientes y que ni banqueros, ni políticos, ni cargos de confianza, ni la Casa Real, ni las elites se veran afectadas.
Hablar de recortes significa, hablando claro, de mejorar, pero de mejorar las condiciones del empresariado. Cualquier otra lectura de unos presupuestos que suprimen gastos en educación, en servicios sociales, en ayudas al desempleo, en investigación, en ciencia o en sanidad es una lectura miope y sumisa que solo sirve para ensalzar a aquellos que nos dan con el latigo y que encima nos dicen que es por nuestro bien.
El día 29 de Marzo hay que salir a la calle, hay que tomar la calle y no solo en el estado español sino también frente a las Embajadas de España allá donde haya un solo expatriado económico a las 9h.
Si la democracia que tenemos ya es debil de por si, los propios ciudadanos muchas veces toleramos esa carencia y nos acostumbramos a ella. En este contexto, ni el PSOE ni el PP profundizaron en ella asumiendo consultas populares en las que el pueblo, en momentos criticos en los que cualquier decisión podría afectar en la vida de las personas, pudiera tomar posición o manifestar sus ideas. Es así como hemos llegado a un punto en el que los mercados son el epicentro de las políticas quedando los ciudadanos al margen de estas decisiones como meros subditos de intereses espurios. Estamos en el momento de la reconquista de ese espacio de democracia real que nos ha sido arrebatado por gestores, empresarios y una clase política que en su mayoría, desprecian al pueblo.
Yo el día 29 me movilizaré frente a la Embajada española en Nicaragua e invito a que todos, allá donde nos encontremos, nos sumemos a las convocatorias que existen; por ti, por mi, por nuestros derechos que tanto pelearon nuestros padres, por la soberania, tod@s a la Huelga General!