El intento de Papandreu de convocar un referendum para preguntar a la castigada sociedad griega sobre su continuidad en Europa, y con ello seguir profundizando en los recortes, ha hecho que los mercados y la banca se resientan. Parece que los mercados no son buenos amigos de la democrácia, acostumbrados a tecnócratas que deciden sobre las vidas de las personas no han acogido bien una consulta popular en la que conociendo el descontento de la sociedad griega, me atrevo a predecir una salida de Grecia de la zona Euro y con ello, un efecto domino en la zona PIG.
Vienen tiempos duros y es que las sociedades europeas nos hemos acostumbrado a delegar demasiado poder en la clase política que nunca entendió que gobiernan para el pueblo y por ello, han de crear los mecanismos de participación “cotidiana” para el pueblo sea el protagonista de las decisiones que hayan de tomar y que les afecten directamente.
El anuncio del referendum en Grecia no solo ha hecho temblar a los mercados, también ha traido a la memoria de la clase política europea los anteriores referendums que se celebraron en el marco europeo en Holanda, en Irlanda o en Francia con el objetivo de validar la constitución europea y que resultaron negativos para los intereses de la clase dirigente. Eso si, luego esta clase dirigente ya se encargo por otros medios de aplicar la constitucion a través de tratados omitiendo la voluntad popular. A veces, los mercados han de disimular su dictadura como así nos han enseñado en la práctica.
Lopez Garrido, Secretario de Estado para la EU, declaraba “Las convocatorias de referéndum deben restringirse a motivos de largo alcance, como reformas constitucionales”, lo que obliga a preguntarle, cosa que ningún periodista ha hecho que a mi me conste, ¿Por qué el gobierno socialista no realizó el Referemdum que miles de personas reclamaban para reformar la constitucion española antes de introducir el limite de deficit, algo que nos afecta a tod@s? Sarkozy, mas lúcido, reconocia como legitimo la convocatoria de referendum y Angela Merkel se tiraba de los pelos, literalmente, ante el anuncio de convocatoria que se preveé en diciembre.
Arias Cañete, diputado del Partido Popular, pedía que el referendum no se celebre y en el caso de que se celebrase, que la pregunta se hiciera de “forma inteligente”. ¿Que quiere decir Arias Cañete con que se pregunte al pueblo de manera inteligente? ¿Que se le engañe haciendo una pregunta que parezca una cosa y que despues sea otra? Eso es lo que deben de pensar que es la democrácia los dos grandes partidos del país, el PSOE y el PP, algo a su servicio y al de los mercados en el que las personas que los sufren no tenemos nada que decir, solo obedecer, trabajar y consumir.
Esperemos que ahora que Papandreu, que le ha debido de venir cargo de conciencia y se ha acordado que es socialista, se ha decidido ha convocar este Referendum, las calles de Atenas no dejen de expresar indignación y que por fin tenga la oportunidad de hacerse oir todas esas miles de personas que son las víctimas directas de la mala gestión de su clase política y de la avaricia de los mercados.
