Estos últimos cinco días he asistido a diferentes encuentros que se han dado en Estambul entre los miembros de la coordinadora internacional de la Flotilla de la Libertad. A parte de mi han participado Laura Arau, ambos representando a la geografía del estado español, y miembros de Francia, Grecia, Noruega, Suecia, Turquía, EE.UU., Canada, Holanda, Italia, Reino Unido, Malasia y las campañas internacionales ECESG y ICASG.
Han sido días de evaluciaón global sobre la última Flotilla que se vió secuestrada en Grecia y por la que varias iniciativas han emprendido acciones legales contra el gobierno griego, entre ellas la iniciativa griega a la que aún no ha devuelto Israel los barcos secuestrados en la primera Flotilla de la Libertad. Podemos decir que todos estamos de acuerdo que ha sido una campaña larga y que no ha resultado nada facil mantener el equilibrio entre el escenario político que queriamos haber puesto de relieve y las necesidades lógisticas de la acción, pero aún así, conseguimos hacer el punto que buscabamos; evidenciar la complicidad de la Unión Europea con las políticas criminales de Israel y que la solidaridad con Gaza no terminará hasta que el bloqueo caiga.
Las reuniones han sido largas, con contenidos profundos y debates densos. Han sido muchos los temas que se trataron pero podemos hacer una sintesis en esta frase. Las Flotillas de la Libertad siguen adelante, hay continuidad. Por supuesto, el contexto en el cual se desenvuelve nuestra acción ha marcado una parte importante del debate; la situación que se vive en países como Grecia, Italia o España en donde la agitación social por los problemas internos parece crecer, la situación en Siria y lo que implica para Turquía, las amenzas de atacar Iran por parte de Israel, la situación en Egipto y como afecta al paso de Rafah, la posición de los gobiernos de EE.UU. y Canada respecto a sus pasajeros a los que amenza con aplicar la ley contra el terrorismo, los intereses energeticos de Israel sobre las bolsas de Gas encontrados en las costas de Gaza, etc. Es en este contexto social e internacional en donde ahora tenemos el reto de desarrollar la acción.
Sin duda, las Flotillas de la Libertad tras llevar varios años haciendo estas acciones, tienen que modificar su método. Una de las valoraciones comunes es que debemos de impedir la asimilación de la estrategia mantenida hasta ahora en la que se lanzaban barcos al mar, Israel los abordaba secuestrando a sus pasajeros y posteriormente los deportaba. La experiencia griega nos ha enseñado que hemos de ser mas cautelosos, innovar y soprender a nuestros gobiernos y a Israel de tal manera que consigamos el objetivo de romper y acabar con el bloqueo a la franja de Gaza.
Mientras estabamos en Estambul, pudimos hacer seguimiento a los barcos de #freedomwaves, que como las anteriores iniciativas tuvieron un mismo final. La diferencia entre esta iniciativa y las anteriores en las que viajaban un barco solo o un par de ellos es que los pasajeros sufrieron malos tratos; descargas eléctricas, golpes, etc. circustancia que con anterioridad, exceptuando el asalto al Mavi Marmara, no se ha habia vivido.
Desde luego el encuentro entre los diferentes miembros ha sido gratificante dado que hemos podido hablar también del estado de las diferentes campañas y de las perspectivas de futuro de cada una de ellas, así como de las diferentes maneras de hacer frente al bloqueo ilegítimo de la franja de Gaza implicando con ello un ansia de continuar peleando ante la injusticia que vive el pueblo palestino. Y es que pese a haber sido suavizado el bloqueo, los residentes en Gaza siguen si poder exportar sus productos, siguen sin poder acceder a muchas necesidades básicas de las que gozamos en el mal llamado primer mundo, los hospitales siguen sin pleno abastecimiento y lo mas importante, siguen sin poder ejercer la soberania sobre su territorio.
Pese a las circustancias que parecen adversas para poner en práctica la solidaridad con Palestina, el equipo que conforma la coordinación internacional de la Flotilla ha demostrado ser lo suficientemente capaz para volver a ejercer el derecho a ser solidarios. En los próximos meses, seguiremos trabajando para que cuando menos se lo esperen, nos tengan frente a las costas de Gaza de nuevo.
La solidaridad ni se rinde, ni se aplaca!

